lunes, 18 de marzo de 2013

27


Y me quedé esperando un milagro, como Nora en "Casa de muñecas",
y pensaba que mis 27 eran el fin,
y pensé que talvez, el suicidio sin dolor exista,
y pensé que el hambre no vuelve,
y pensé que mis 27 eran el fin,
que tenía?

¿por qué los colores se revuelven en mi estómago, y salen en lágrimas?
cierro los ojos,
y le imploro a la vida que me lleve con ella,
le imploro que por fin convierta mis manos en alas, y yo vuele entre las nubes, y luego quizá atraviese el espacio,  y el sol consuma todo lo que queda, lo ultimo de mi espíritu, y que caiga en un atardecer en el mar, y que lo peces besen mi nada, y revivan el espíritu calcinado, y lo arrullen con el esplendor de la profundidad,
que el dios del mar, se apiade de esta alma,
y la bese,
y sea feliz en la nada.

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